La instalación de este espacio de articulación interinstitucional busca acercar la información climática a las familias productoras y convertir el conocimiento técnico en decisiones oportunas para proteger la producción y los medios de vida rurales.
Este viernes 6 de noviembre se realizó la ceremonia de instalación y juramentación de los miembros de la Mesa Técnica Agroclimática (MTA) Regional de Áncash, un espacio que busca fortalecer la capacidad de respuesta del sector agrario frente a la variabilidad y el cambio climático.
La iniciativa es impulsada por el Gobierno Regional de Áncash, a través de la Gerencia Regional de Desarrollo Económico, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), en colaboración con el Instituto de Montaña, mediante el proyecto Cuencas Vivas.
Las heladas, las lluvias intensas, las sequías y las alteraciones en los patrones climáticos ponen en riesgo los cultivos, la disponibilidad de agua y los medios de vida de las familias rurales. Frente a este escenario, la Mesa busca articular a instituciones, especialistas y organizaciones agrarias para compartir información agrometeorológica, analizar escenarios climáticos y generar recomendaciones prácticas que ayuden a las familias productoras a planificar sus actividades y anticiparse a posibles pérdidas.
Como parte del proceso de conformación, se aprobó por unanimidad el Plan de Trabajo Multianual 2026-2028, que orientará las acciones de la Mesa. Asimismo, se definió una estructura de gobernanza con la Gerencia Regional de Desarrollo Económico en la presidencia, la Dirección Regional de Agricultura en la vicepresidencia y la Dirección Zonal 4 del SENAMHI a cargo de la Secretaría Técnica. Estas instancias, junto con otras entidades del sector, integran el Comité Técnico Regional.
Desde CEDEP valoramos la puesta en marcha de este espacio. Nuestra experiencia de trabajo junto a las comunidades campesinas de Áncash nos reafirma que enfrentar la crisis climática requiere articular el conocimiento técnico con los saberes locales y fortalecer las capacidades de quienes gestionan sus territorios y sostienen la producción agrícola.
El desafío es que esta articulación se traduzca en resultados concretos: información climática accesible, recomendaciones oportunas y mejores herramientas para la toma de decisiones en el campo. Desde CEDEP, nos comprometemos a contribuir a este esfuerzo colectivo, convencidos de que fortalecer la resiliencia del sector agrario también significa proteger los medios de vida rurales y construir territorios mejor preparados frente a la crisis climática.





