El encuentro reunió a organizaciones de distintas regiones del país para compartir aprendizajes, analizar avances y proponer mejoras en el seguimiento de la igualdad de género en los territorios.
¿Cómo saber si un proyecto productivo está contribuyendo realmente a la igualdad de género? ¿Qué cambios experimentan las mujeres en sus comunidades y qué condiciones permiten fortalecer su participación y autonomía? Estas fueron algunas de las preguntas que orientaron el encuentro “Intercambio de experiencias y presentación de resultados sobre monitoreo, género e innovación: aprendizajes y desafíos desde el territorio”, realizado el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2026 en Lima.
Organizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo y la Participación (CEDEP), con el apoyo de Pan para el Mundo, el encuentro reunió a representantes de organizaciones de desarrollo, especialistas y actores vinculados a los sectores agrario, ambiental y de cooperación, con el propósito de reflexionar sobre los avances y desafíos de incorporar el enfoque de género en proyectos productivos, ambientales y agroecológicos.
Del enfoque de género al seguimiento de los cambios en el territorio
El encuentro se enmarcó en el trabajo que CEDEP viene desarrollando con organizaciones socias de Pan para el Mundo, a través de procesos de formación, asistencia técnica y diseño de herramientas institucionales para incorporar el enfoque de género en sus intervenciones.
Desde 2022, CEDEP impulsó un programa académico de especialización en género junto con la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Este proceso permitió fortalecer las capacidades de organizaciones de desarrollo del Sur Andino, el norte y la Amazonía. Posteriormente, las acciones de formación y asistencia técnica contribuyeron al diseño de instrumentos institucionales y, durante 2026, al acompañamiento para el monitoreo de las acciones de género en los territorios.
En este contexto, el encuentro permitió compartir experiencias y reflexionar sobre cómo evaluar los cambios que se producen en la vida de las mujeres a partir de los proyectos, más allá de su participación en las actividades. También abrió un espacio para analizar herramientas de monitoreo, identificar dificultades en su aplicación y reconocer oportunidades para mejorar el seguimiento de los avances en igualdad de género.
Experiencias territoriales que aportan nuevos aprendizajes
Durante la primera jornada, representantes del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), la Cooperación Alemana GIZ y Pan para el Mundo compartieron sus perspectivas sobre la incorporación del enfoque de género en las iniciativas productivas y ambientales. Asimismo, la organización Progreso presentó una experiencia de monitoreo de género vinculada a proyectos productivos en Piura, que recibió comentarios y recomendaciones de las personas participantes.
La segunda jornada estuvo dedicada al intercambio de experiencias de organizaciones socias de Pan para el Mundo, con iniciativas desarrolladas en distintas regiones del país. Los casos abordaron temas como la corresponsabilidad en el trabajo doméstico y productivo, la igualdad de género en la producción de café, los bionegocios y el empoderamiento económico de las mujeres, la participación en la gestión del agua y el desarrollo de actividades agroforestales.
Las presentaciones permitieron compartir aprendizajes sobre el uso de herramientas cualitativas de monitoreo, la identificación de cambios en la situación y posición de las mujeres y la importancia de recoger sus experiencias y perspectivas para comprender mejor los resultados de las intervenciones.
Hacia un monitoreo que transforme vida y territorios
El intercambio también puso sobre la mesa desafíos que requieren atención para fortalecer el monitoreo de género en los territorios, entre ellos la pertinencia cultural y lingüística de las metodologías, las brechas interseccionales, las relaciones de poder, las resistencias locales y la distribución del tiempo destinado al trabajo doméstico y de cuidados.
A partir de estos temas, las personas participantes trabajaron en la identificación de dificultades, posibles innovaciones y compromisos para mejorar la aplicación de herramientas de monitoreo en sus respectivos contextos.
La experiencia reafirmó la importancia de que el enfoque de género no se limite a una declaración institucional o a la incorporación de indicadores, sino que se traduzca en procesos de seguimiento capaces de reconocer los cambios, las barreras y las oportunidades que enfrentan las mujeres en sus territorios.
Para CEDEP, este proceso representa una oportunidad para seguir fortaleciendo las capacidades de las organizaciones socias, promover el aprendizaje colectivo y contribuir a que los proyectos productivos, ambientales y agroecológicos incorporen de manera efectiva la igualdad de género en sus estrategias y resultados.
Monitorear con enfoque de género es también aprender de las experiencias de las mujeres, reconocer las desigualdades que persisten y generar mejores condiciones para avanzar hacia territorios más justos e igualitarios.





