El órgano supremo y garante de nuestra legitimidad.
Constituida por todos nuestros asociados, la Asamblea es la instancia donde se define el rumbo estratégico de la institución. Su labor se divide en dos dimensiones clave:
Gestión Anual:
Cada primer trimestre, la Asamblea evalúa la memoria anual, aprueba los estados financieros y elige a los líderes de los órganos directivos, garantizando una rendición de cuentas permanente.
Visión de Futuro:
Es el espacio encargado de aprobar los planes de desarrollo institucional de mediano plazo, modificar estatutos y resolver asuntos críticos para la marcha de la institución.
NUESTROS ASOCIADOS
Silvia Ampuero Villafuerte
Victor Alex Arana Jurado
Ana Lucía Castañeda Morales
Javier Clever Castro Zarate
Tania Nataly Caro Marcelo
Dante Basilio Cruz Quiñones
Carlos Eusebio Cabrera Vigil
Fernando Gonzalo Aguilera
Eduardo Antonio Molinari Neira
Jesús Ruitón Cabanillas
Jorge Salomé Silva Guzmán
Teodosio Torres Quispe
Emma Livia Zevallos Aguilar
CONSEJO DIRECTIVO
Supervisión estratégica y blindaje ético
El Consejo Directivo ejerce el rol de monitoreo del cumplimiento de nuestro Plan Operativo Anual (POA), asegurando la estabilidad financiera y la ética institucional ante nuestros aliados y comunidades.
La transparencia es el pilar que sostiene nuestra trayectoria de 49 años transformando el campo peruano. Entendemos que nuestra labor en las cuencas de Áncash, Ayacucho e Ica solo es posible gracias a la confianza depositada por las comunidades, aliados y cooperantes.
Creemos que la excelencia es un camino compartido. A través de este espacio, facilitamos el acceso a la información sobre nuestra cartera de proyectos y recibimos propuestas técnicas o administrativas que nos permitan optimizar nuestros recursos y potenciar el impacto en el territorio rural.
Asumimos un compromiso inquebrantable con la dignidad humana. Contamos con un canal seguro y confidencial para reportar cualquier situación que represente un riesgo o vulneración, especialmente para niñas, niños, adolescentes, mujeres y pueblos indígenas. Este mecanismo de salvaguarda nos permite actuar con prontitud para garantizar que CEDEP siga siendo un entorno protector y justo para todos.