CEDEP y la Municipalidad Distrital de La Libertad suscriben convenio para fortalecer la gestión del agua en el territorio

En el distrito de La Libertad, provincia de Huaraz, departamento de Áncash, seguimos apostando por una forma de enfrentar la crisis climática que parte del territorio, recupera los saberes de las comunidades y los articula con conocimiento técnico y decisiones locales.

En ese camino, desde CEDEP hemos suscrito un Convenio de Cooperación Interinstitucional con la Municipalidad Distrital de La Libertad, que permitirá impulsar la construcción de una qocha en el sector Karpampa, junto a la Comunidad Campesina de Cajamarquilla.

La intervención forma parte del proyecto “Fortaleciendo la siembra y cosecha de agua, la seguridad alimentaria y el liderazgo de las mujeres en cuatro distritos de las provincias de Huaraz y Aija, región Áncash”, que desarrollamos para contribuir a la gestión sostenible del agua, la seguridad alimentaria y la resiliencia de las familias y comunidades frente a los efectos de la crisis climática.

Una alianza que nace de un proceso en el territorio

En CEDEP trabajamos en el distrito de La Libertad desde 2019. Desde entonces, hemos acompañado a las comunidades en procesos vinculados a la siembra y cosecha de agua, fortaleciendo conocimientos y buscando respuestas frente a los cambios que ya afectan la disponibilidad hídrica.

Durante estos años mantuvimos el trabajo en el territorio y la coordinación con sus distintos actores. Hoy, con la actual gestión municipal, este camino se concreta en la firma de un convenio que formaliza y da continuidad a una articulación necesaria para seguir trabajando por el agua.

Para nosotras y nosotros, este acuerdo tiene valor porque reconoce algo que hemos aprendido trabajando en los Andes: las soluciones que permanecen son aquellas que se construyen con quienes conocen y habitan el territorio.

Sembrar agua frente a un clima que cambia

En La Libertad, como en muchos territorios altoandinos, las comunidades enfrentan cambios en los ciclos de lluvia y periodos de menor disponibilidad de agua. Frente a esta realidad, recuperar y fortalecer prácticas de siembra y cosecha de agua permite aprovechar las lluvias, almacenar agua y contribuir a su disponibilidad durante los meses más secos.

La qocha de Karpampa responde a esta necesidad concreta. Su construcción permitirá almacenar agua de lluvia y contribuir a las actividades agrícolas y a la seguridad alimentaria de las familias.

Pero una qocha no existe de manera aislada. Forma parte de un territorio, de una comunidad y de una forma de gestionar el agua.

Por eso, desde CEDEP articulamos la experiencia técnica con los conocimientos y prácticas que las propias comunidades han desarrollado a lo largo del tiempo. Esta combinación nos permite adaptar las intervenciones a las condiciones de cada territorio y fortalecer las capacidades locales para que puedan sostenerse.

Del agua a la seguridad alimentaria

El agua sostiene la producción y, con ella, buena parte de la vida de las familias rurales.

Contar con una mayor disponibilidad hídrica permite generar mejores condiciones para la agricultura, diversificar la producción y fortalecer la seguridad alimentaria. Por eso, en CEDEP entendemos la gestión del agua como parte de una mirada más amplia sobre el desarrollo rural.

La siembra y cosecha de agua se conecta así con otros procesos que impulsamos en las comunidades: producción familiar, seguridad alimentaria, organización y participación, especialmente de quienes históricamente han tenido menos espacios en las decisiones sobre el territorio.

La comunidad como protagonista

La construcción de la qocha será posible a partir de la articulación entre la Comunidad Campesina de Cajamarquilla, la Municipalidad Distrital de La Libertad y CEDEP.

Cada actor cumple un papel distinto. La comunidad participa desde su conocimiento del territorio y su organización; el gobierno local desde sus competencias y capacidad de gestión; y CEDEP desde su experiencia técnica y acompañamiento a procesos de desarrollo rural y gestión del agua.

Esta articulación es parte de una forma de trabajo que CEDEP viene desarrollando desde hace décadas: generar puentes entre las comunidades, las organizaciones locales y las instituciones públicas para que las decisiones y soluciones respondan a las realidades del territorio.

Seguimos sembrando agua, seguimos construyendo resiliencia

La firma de este convenio representa un nuevo paso en el trabajo que desarrollamos en La Libertad y en nuestra apuesta por fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a la crisis climática.

Porque frente a un clima que cambia, no basta con responder cuando falta el agua. Necesitamos anticiparnos, recuperar prácticas que han permitido a las comunidades gestionar el territorio, fortalecerlas con conocimiento técnico y generar las condiciones para que estas soluciones puedan mantenerse y multiplicarse.

Desde CEDEP seguiremos trabajando junto a las comunidades y gobiernos locales para que la gestión del agua contribuya a sostener la producción, la alimentación y la vida en los territorios altoandinos.

Sembramos agua para asegurar la vida. Y construimos, junto a las comunidades, las condiciones para que esa vida pueda sostenerse en el territorio.

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