Camino a los 50 años: fortalecemos nuestra institución para responder a los desafíos del país

En CEDEP sabemos que el compromiso con los territorios también exige una institución capaz de cuestionarse, aprender y evolucionar. Los desafíos que enfrentan las comunidades frente a la crisis climática, las desigualdades y las brechas de desarrollo nos exigen revisar nuestras prácticas, actualizar nuestras estrategias y responder con mayor capacidad a un contexto cada vez más complejo. 

Con esa convicción, a un año de cumplir cinco décadas de vida institucional, realizamos un Encuentro Nacional que reunió durante tres días a los equipos de las distintas regiones donde trabajamos. Fue un espacio de análisis, diálogo y construcción colectiva para evaluar nuestro camino, reconocer los retos que enfrentamos y proyectar el CEDEP que queremos consolidar rumbo a nuestros 50 años.

Una institución que reflexiona sobre su práctica

Durante el primer día profundizamos el proceso de transversalización del enfoque de género. Compartimos avances, identificamos desafíos y discutimos cómo seguir incorporando este enfoque de manera transversal en nuestras políticas, proyectos y formas de trabajo. Para nosotras y nosotros, la equidad de género no es un componente adicional, sino una condición para construir procesos de desarrollo más justos, democráticos y sostenibles.

La segunda jornada estuvo dedicada a la evaluación de nuestro Plan Estratégico Institucional (PEI). Revisamos avances, identificamos brechas y debatimos los desafíos que plantea un contexto nacional y global cada vez más complejo. Este ejercicio reafirmó la importancia de contar con una planificación flexible, capaz de dialogar con los cambios del territorio y responder a las nuevas demandas sociales y ambientales.

El tercer día abordamos uno de los desafíos centrales para toda organización de la sociedad civil, la sostenibilidad institucional. Reflexionamos sobre la necesidad de diversificar nuestras fuentes de financiamiento, fortalecer la recaudación de fondos y construir alianzas que permitan sostener, con autonomía y coherencia, el trabajo que desarrollamos junto a las comunidades.

Camino a los 50 años

Cumplir 49 años no representa un punto de llegada. Es una oportunidad para proyectarnos con responsabilidad hacia el futuro y preguntarnos qué institución necesitamos para responder a los desafíos de las próximas décadas.

Queremos llegar a nuestros 50 años fortaleciendo aquello que ha definido nuestra trayectoria: una institución comprometida con los derechos humanos, la gestión sostenible de los bienes comunes, el fortalecimiento de las organizaciones locales y la construcción de alternativas de desarrollo desde los territorios.

Este Encuentro Nacional forma parte de ese proceso. Nos recordó que una institución se fortalece cuando es capaz de cuestionar sus propias prácticas, aprender colectivamente, renovar sus estrategias y construir respuestas acordes con un país en permanente transformación.

Camino a los 50 años, reafirmamos nuestro compromiso de seguir acompañando a las comunidades, fortaleciendo capacidades locales e impulsando procesos que contribuyan a una sociedad más justa, democrática y sostenible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

TRANSPARENCIA

La transparencia es el pilar que sostiene nuestra trayectoria de 49 años transformando el campo peruano. Entendemos que nuestra labor en las cuencas de Áncash, Ayacucho e Ica solo es posible gracias a la confianza depositada por las comunidades, aliados y cooperantes.

Incidencias y Denuncias

Creemos que la excelencia es un camino compartido. A través de este espacio, facilitamos el acceso a la información sobre nuestra cartera de proyectos y recibimos propuestas técnicas o administrativas que nos permitan optimizar nuestros recursos y potenciar el impacto en el territorio rural.

Consultas y sugerencias

Asumimos un compromiso inquebrantable con la dignidad humana. Contamos con un canal seguro y confidencial para reportar cualquier situación que represente un riesgo o vulneración, especialmente para niñas, niños, adolescentes, mujeres y pueblos indígenas. Este mecanismo de salvaguarda nos permite actuar con prontitud para garantizar que CEDEP siga siendo un entorno protector y justo para todos.